Un descafeinado con leche, por favor. Esta noche quiero domir... soñar... (''crónicas de una loca''). Voy en un velero, saco los pies por la borda, y estiro los brazos. Mis pies pueden tocar el agua y mi cuerpo siente como el frío sube por las piernas y llega a los brazos, el viento me da toda la libertad que ansío... ''vientos de otras tierras''. Y como todo, como la vida, todo aquello que empezamos se acaba, y qué mal acaba lo que bien empieza. Pero... no hagamos de un suceso una tragedia. Melodrama. Llora ahora o ríe siempre. Mierda, las lágrimas no tienen horario.
-Procesando los latidos-
Que sí, que vuelves a tener el brillito en los ojos, que se te ve a kilómetros y la sonrisa esa y las ganas locas de comerte la vida. Primero probar el cielo y luego probarte a tí. El futuro está hipotecado, no creas que cuando salgas de este problema todo está resuelto. Ya puedes ponerte a gritar, que si no te quieren escuchar, no lo harán. A veces me da la sensación de que me estoy volviendo loca, todo esto, ''desde que nos estamos dejando'', y el silencio que ha aumentado la distancia que nunca nos separó, me hace añicos.
Mira, te he visto triste y eso es como mirar de frente un arma y que te dispare, y te salen todas esas palabras que no tienen coherencia entre ellas. Pero creo que tienes un lado más agradable, y ese lo prefiero mucho más. Sí, te lo noto, a ti te apetece andar descalza por la arena, pero como muchas otras cosas, es un deseo del momento que no se va a cumplir. Y te quedas mirando nada (mientras tanto) como ''cuando te despiertas'' no como cuando te levantas. ¿Acaso no podemos simplemente sonrreír? Y sí, lo siento, me retrasé, perdí el tren y había tráfico, pero no podemos seguir discutiendo el tema, que siempre se vuelve a repetir. Cuando dices que no te importa, pero si que te importa, claramente te importa.
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